martes, 24 de mayo de 2011

Londres 2011.

Aeropuerto
Si hay algo de lo que estoy segura a día de hoy si me pongo a pensar en aquel ansiado viaje de estudios,  es que nunca me arrepentiré de haberlo hecho...
Es cierto que el pronóstico no estaba a favor de las persona que votamos por Italia cuando escogimos destino. También es cierto que la organización nos hizo a muchos cuestionarnos si verdaderamente queríamos ir... Y, ¿por qué no decirlo? Incluso estubimos a punto de no ir al viaje por ser Londres destino... Pero el sino, una fuerza mayor, algo (aún no estoy muy segura el qué...), nos hizo aceptar Londres como lugar en que localizar nuestro viaje de estudios.
Aún recuerdo los nervios preparando las maletas, pensando en que había que dejar hueco para traer regalos (y, como no, alguna que otra ropilla) en el viaje de vuelta.
Entrada hotel
Emprendimos el viaje aquel 21 de Marzo, entre el sonido de carcajadas, las últimas despedidas, el sabor de los chicles del aeropuerto y muchísima ilusión. Sí, sobre todo ilusión...
Big Ben
Cada vez que me entra la nostalgia y me pongo a recordar, no sé muy bien por qué momento del viaje de estudios decidirme, la verdad... Sólo se que hecho muchísimo de menos los nervios que sufrimos todos cuando las profes se despistaron con los documentos(sobre todo Rosi..), o la inquietud cuando Chuela, Aitor y Ander se quedaron encerrados nada mas llegar al hotel y tuvimos que esperar para poder ir a comprar comida, el ajetreo en las habitaciones al despertarnos por las mañanas después de horas sin dormir, el callejear por Londres, las fotos persh, ir de una parte a otra del hotel, dormir en cualquier habitación que no fuera la propia, cojer un metro y no saber muy bien dónde vamos, bailar con Rosario en el musical de Michael Jackson hasta rebentar, o hacer el ridículo en mitar de Trafalgar Square por un impulso de locura que nos dio de ponernos a animar, cantar y bailar con un músico callejero(maldita Ana, no lo gravó...), ir a tomarnos el café de mediodía a un Starbucks cualquiera, quejarnos de los desayunos en el hotel, hablar con gente que hable cualquier idioma excepto inglés(ITALIANOS!!!!). 
Metro
Armar alboroto por los pasillo, que nos amenace el vigilante del hotel con llamar a la policía, hablarles a los recepcionistas en un inglés forzado para darnos cuenta mas tarde de que hablan español (joder, ¡lo podían haber dicho antes!), entrar en las habitaciones malolientes de los chicos, y en la jungla que tenían Aitor y demás por habitación(en la que podías encontrarte tanto yogur rebozado por el suelo y el edredón como dos camas rotas...), hacernos tuentiadictos en los ordenadores de Covent Garden, hacernos adictos a las comprar por las calles londinenses, sobre todo en Picadilli y en Harrods y Candem Town... Lucir la bandera de Asturias tanto por el hotel como en el aeropuerto, alimentarnos a bocadillos, orgasmear cada vez que subíamos al bus, los ciegos (CIEGUÍSIMOS) de por las noches.. Madre mía, ¡merecía pagar aquellas 22 libras por botella! Fue algo increíble...
Recuerdo el primer día, cuando llegué, y recibí la primera llamada de mi padre y mis palabras textuales fueron: "Papá, esto es una mierda, has pagado para nada, me esperaba mucho más, es horrible.."; y sin embargo el último día soñábamos con que el avión no pudiera salir de Londres y poder quedarnos allí un poco mas, aunque solo fueran unas horas..
Granadinos
En fin chicos, sólo quiero dar las gracias a todas las personas que hicieron tan especial este viaje de estudios, está claro que nunca vamos a repetir una experiencia como ésta, es imposible... Pero siempre siempre siempre nos va a quedar el recuerdo de este viaje tan especial que hicimos juntos.
Y, como no podía ser de otro modo, aquí están "nuestros" granadinos, que no nos olvidamos de vosotros, os vamos a recordar si no siempre, durante un larguiiiiiiiiiiiiiiiiiiiísimo tiempo, y sobre todo a tí, Gonzalo, pero para mal, que lo sepas... :)


LONDRES 2011.

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