martes, 17 de mayo de 2011

Muchísimas felicidades.

Hay cosas que no hace falta decirlas, y sin embargo aquí estoy un día más diciéndotelas, porque bueno es tu cumpleaños y vale que no nos mole el royo sentimental, pero al fin y al cabo, ya que el resto de los días del año sólo ves mis malas caras (las cuales te dedico con mucho amor, por cierto), creo que hoy te mereces aunque sea una cutre entrada en el blog. 


Llevo aguantándote desde que eras una ruinina de niña en el colegio, cuando decías cosas del estilo "perchana" o "retulador" o "jarsey", si si, cuando Felipe te reñía porque leias como una máquina expendedora de tabaco (era verdad, cada vez que te tocaba leer era un puto sufrimiento para los demás...). También te aguanté en la época en la que te daba por conjuntar tus pantalones de Adidas verdes con aquella espantosa chaqueta naranja de pelo. Cuando te ibas con los frikis en el recreo, o cuando nos enseñabas las piernas sin depilar durante todo el invierno en medio de clase. Cuando yo era delegada y discutíamos con Josefa todos los días (que si pesada, que yo también estoy pensando en lo de la baldosita...). Cuando con Luzma destintamos el bic lanzándolo contra el perchero, o cuando te pusiste a hacer como si te dieses cabezazos sobre la mesa cuando solo estabas haciendo el ruido con la calculadora. O bueno, cuando en la mejor época de nuestras vidas (porque fue la mejor) me dabas medicina para beber, o me encerrabas en el baño de aquel tugurio que era Atlántida, ... Y como esos muchos momentos más patéticos de tu vida que he tenido la suerte de disfrutar para poder recordártelos ahora. Pero sobre todo me quedo con los momentos en los que te hemos metido tales vaciladas del estilo "Las piedras de San Juan las recoge un paisano, pero se cansa a mitad del día y por eso en la parte de Salinas siempre hay", y de otras tantas paridas que nos has metido tu del tipo "Ay yo no uso de esas botellas porque no se puede rellenar por culpa del pitorrín".
Creo que te he dejado bastante en ridículo (y eso que esto son sólo un par de anécdotas), sólo quería terminar echandote en cara (no, no te libras de las riñas ni el día de tu cumpleaños, y deja de decir por dentro "joder Olaya") que no tengo ni una puta foto que poner en el tablón contigo.



En fin, infinidad de momentos; mañanas de pirar, tardes de playa, noches de fiesta, borracheras, pelis, el meternos en movidas, el que las madres de las amigas que hacemos nos halaguen (tu ya me entiendes), cumpleaños (con sus respectivos regalos, aunque ahora no los demos), broncas, paridas, hacernos el vacío, contarnos guarradas que no queremos saber, Carnavales,  riñas de profesores, filosofadas sobre la vida, celebrar las fiestas de Versalles haciendo botellón en el Marcos (qué triste...), tener gritos de guerra para los sábados, películas, perseguir al novio de una amiga, criticar a Andrea y que nos critique, ponerla al hilo y cantarle las cuarenta, poner a caer de un burro a Cynthia, llamar a cierta persona "X", momentos de bajón, clases interminables, recreos, cuartín, Pillarno, sidras en el Filan, duros en La Terraza, en las Cubas, en el Taber o en el Maycro, botellones, discutir con la madre de Andrea porque siempre nos jode los regalos, liarsela a Cynthia en la finca, descubrir a amigas traidoras, liarlas pardas en Gijón y Oviedo, no parar por casa en todo el verano (dentro de lo que cabe claro), la primera Nochevieja;  y de miles y miles de cosas más...
Con todo esto quiero decirte, sin que sirva de precedente, que te quiero amiga mía, y que muchísimas felicidades por esos 17 añazos, que te los mereces, y que sé que vas a disfrutar tanto o mas que los 16, y sino, para eso estamos nosotras, para obligarte a hacerlo.  
FDO.: Tu amiga la borde. 
¿Qué le vamos a hacer? Me tocó a mí ser la realista..
Y para coronar esta entrada, como no podía ser de otra manera, aquí te dejo nuestra canción: Shakira-Loba








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